Horas después de haber comulgado por primera vez (hace muuuuchooo tiempo, como 17 años), me dio fiebre y caí enferma presa de una infección en la garganta. Ahora, me gusta asociar ese hecho a mi desapego al catolicismo, como si mi cuerpo lo hubiera sabido antes que mi mente. El fin de semana pasado, que anduve en Tepoztlán y Amatlán, fui el domingo a comer a un restaurant Hare Krishna, donde la comida (aparte del obvio hecho de ser vegetariana) es ofrecida a Krishna (?) en el momento de preparación, esperando ser bendecida. Estuve bastante feliz todo el resto del domingo, hasta que en la madrugada empecé a sentirme un poco mal, nada serio que me impidiera ir a trabajar, sólo un poco de nauseas durante el lunes. En ese punto, lo único que lograba asociar a mi malestar era la comida “bendita” que había ingerido el día anterior… y ahí me tienen, pensando improperios y una que otra refrescada para los Hare Krishna, creyendo que estaba demasiado bendita para que mi “demonio” interno pudiera soportarla. Eso pensé hasta el martes, que traía un espantoso dolor cerca de las costillas y nauseas, tantas que no pude ni siquiera beber café, lo cual fue la señal inequívoca de que tenía que ir al médico. Después de varios madrazos en la panza y la espalda, el diagnóstico: infección renal por tomar café en cantidades industriales y, a veces, combinarlo con coca. Desde hace años que no me sentía tan mal físicamente, basta con decir que hasta mi espíritu chinga-quedito se apagó por un momento… a qué venía todo esto? aaah ya… esa es la razón por la que no he escrito nada en los últimos días, no es que no quiera, es que no tengo energía. Creo que ya es tiempo de escribir sobre mi relación amor-odio con la navidad, pero ese post lo dejaré para cuando no haya tantos fármacos circulando en mi torrente sanguíneo, para tener la suficiente lucidez mental y no escribir un post bien pinche... como este. He dicho.
Hace unos cuantos días, cuando leí el post de la Vaca no sabía bien que pex, la bronca fue que luego leí el post de Aure y comencé a sospechar que era una especie de cadena bloggera… así que haré mi versión bizarra del reconocimiento que a continuación menciono.
La Vaca decidió (creo que en una de sus alucinaciones) que mi blog fuera merecedor del reconocimiento de no sé qué madres, no recuerdo bien el título ahora, a pesar de que mi memoria me traiciona, quiero agradecerle a la Sra. Vaca, sabe que su blog es como uno de los principales capítulos del manual jótico. Creo que tenía que seguir una serie de pasos… algo así como en alcohólicos anónimos, no es que haya ido (ni madres!!! qué miedo llegar a ese punto…!!!) pero me han contado.
Paso 1: Darle promoción a la blogger: Listo!
Paso 2: Mandarle saludos a la progenitora de alguien… tengo la misma duda, será en plan manchado y malvibroso o en buena onda…? Bueno, en el primero de los casos, le mando saludos a la mamá de nuestro procurador de justicia, don Arturo Chávez, sigo sin entender cómo fue que el Senado nombró a este hombrecito como procurador de la República, siendo que como procurador de Chihuahua nunca movió un dedo por esclarecer los múltiples casos de las muertas de Cd. Juárez. Una vez desahogada mi inconformidad, paso al segundo de los casos, le mando saludos a la Sra. madre de la Leona, siempre me ha tratado super chido, me ha alimentado y dado asilo cada que me aparezco por su casa…
Paso 3: Decir diez cosas de mí… y ahí viene el título del post, ahí les van las 10 cosas que odio de mi.
1. Odio ser tan indecisa. No saben la cantidad de problemas que me ha generado (como continuar con una relación que nada más no iba para ningún lado) y de tiempo desperdiciado…
2. Odio padecer procastination y amar perder el tiempo (ya sé, ya sé, me dirán que no ande de mamona, que es procastinación, pero según la RAE esa palabra no existe (aún) en el diccionario, es sólo un anglicismo comúnmente aceptado, así que se friegan, hasta hoy es procastineishon…!!!). Neta, es horrible!! qué necesidad de andar en chinga los últimos días y horas, para repasar para un examen, entregar algún proyecto, hacer la tesis, en mis años dorados de estudiante… y ahora que trabajo, mírenme!! Escribiendo un post en lugar de revisar mi bandeja de entrada para saber los pendientes… algún día Mir, algún día superarás este problema, mientras tanto lo dejaremos para después… jejeje T____T
3. Odio las consecuencias de ser tan intolerante hacia los demás. Debo admitir que cuando alguien nomás no me cae bien, soy bastante grosera con ese ente… namás porque no me esfuerzo ni un poquito para disimular que me repatea… pero luego vienen las consecuencias, la fama de vieja ojete y mamona… aunque ahora que lo pienso no es tan malo, menos indeseables se me acercan jojojojo
4. Odio ser presa de mis hormonas. No está dentro del estilo de vida de las betas, el andar mariconeando porque de repente las hormonas provocan desbarajustes emocionales que derivan en lloriqueos… no diré nada más, so pena de quemarme ante mis congéneres beta.
5. Odio mis alergias. Odio no poder asolearme sin que provoque que mi piel se enrojezca cañón o que me terminar toda requemada y parecer duvalin por las diferentes tonalidades de mi piel a lo largo de todo el cuerpo. Odio tener que depender de un inhalador porque el polvo causa estragos en mi nariz… LO ODIO!!!
6. Odio mis vicios. A internet, en particular, YouTube, MSN, Google, Facebook (y en específico a sus adictivas aplicaciones como Farmville, aunque digan que es un jueguito maricón), Blogger y demás páginas web salidas del averno. Viciosa de las fiestas, bares, cantabares y demás… También soy viciosa del café, pero podría decirse que no es vicio sino adicción, AMO al café, nunca me escucharán decir nada malo de él, aunque me esté diluyendo el estómago y me haga retorcerme cual gusano por la gastritis que padezco.
7. Odio ser tan distraída y la persona más albureable, la última que le entiende al chiste y nunca capta las insinuaciones sutiles. Mejor no abundo en el tema, sería contraproducente.
8. Odio calzar del 6 y tener estos indomables rulos (chinos pues). Pinche trabajo que cuesta conseguir zapatos chidos. Pinches rulos mamones que no puedo peinarlos de ninguna forma porque no puedo evitar el frizz dado que el mousse no funciona, chale!
9. Odio ser considerada nerda. Me han regalado una cantidad de libros impresionante, como para pasármela leyendo de aquí hasta marzo… aunque no lo crean, soy bastante huevas para ciertas cosas, además, neta… yo también tengo vida!!!
10. Odio no saber expresar lo que siento. Sé que tengo la capacidad de exponer y definir todo aquello que pienso y creo, las ideas que están dando vueltas en mi mente, sin embargo, cuando se trata de decir lo que siento… me bloqueo completamente, como si el canal de comunicación entre el corazón y las cuerdas vocales estuviera atrofiado… claro!! beta tenía que ser!!!
Creo que tenía que hacer algo más... aaah siii, reconocer otros 9 blogs, pero eso crearía un círculo vicioso, porque varios fueron ya mencionados... suerte para la próxima.


